Jorge Castro analiza el cuadro de situación actual y amenazas futuras en el sector de las telecomunicaciones.

En la actualidad el tema del trabajo informal es un mal de nuestro país pero a su vez en el resto del mundo de las telecomunicaciones.  La realidad muestra que un trabajador informal cumple las mismas tareas que uno que se encuentra registrados en la planta permanente. Sobre todo los tercerizados, que sin estar encuadrados en los convenios colectivos formales, hacen más o lo mismo que quienes gozan de ese privilegio. Pero más allá de eso, hoy tenemos trabajadores formales pero precarizados, quienes aún en regla no llegan a cubrir los montos establecidos de la canasta básica. Es decir, la crisis en la que transita la clase trabajadora en la actualidad,  golpea tanto a unos como a otros.

Por eso cuando observamos los acuerdos paritarios que se están cerrando entre los diferentes gremios, son cifras óptimas si se abonaran en un solo pago y no en varios meses como se están acordando. Me llama la atención la metodología elegida para aplicar esos aumentos. Ya que, vuelvo a repetir, el número suena bien pero cuando uno lo lleva al salario real sigue sin alcanzar lo básico. Yo creo que eso es un error, porque los trabajadores hoy necesitan inyectar dinero a sus bolsillos y además de empatarle a la inflación proyectada recuperar lo atrasado, o sea, lo que ya se perdió anteriormente.

Hablando de los telefónicos tercerizados, la actividad que yo represento, debo remarcar que se trata de una relación aún más compleja.  Hasta que no haya un convenio único para todos los trabajadores tercerizados, que regule la actividad, seguiremos inmersos en una maraña de contratistas, subcontratistas y subcontratistas de los subcontratistas generando un negocio del negocio de otro negocio. Por consiguiente es urgente cortar con esa cadena de flexibilización y precarización laboral vigente, bajo informalidad o convenios a la baja.

Sin hacer referencia a otra particularidad: el avance tecnológico en todo lo que es internet, fibra óptica, etc. Item que requiere una continua capacitación del trabajador empleado, que en el caso de quienes se encuentran en la informalidad, se ven obligados a buscar y financiar esa capacitación por cuenta propia, porque obviamente las empresas no se las facilitan. Y deben hacerlo, porque de no aggionarse a esos avances, es la misma tecnología la que los va excluyendo de sus puestos de trabajos.

En cuanto a las respuestas de las empresas privadas con relación a ello, la mayoría de ellas multinacionales, son tan confusas como lo complejo del proceso que estamos viviendo. La pandemia y este nuevo orden pospandémico que se ha establecido, con teletrabajo, nuevas modalidades de contratación, etc, ha llevado a las empresas privadas a no solo no dar respuestas convincentes sino , además,  al intento de eludir la organización sindical para avanzar sin resistencia sobre los beneficios laborales de los trabajadores. Por eso es importante concientizar a la clase trabajadora porque lo que se viene es mucho más oscuro que lo que parece ser ahora. Si con un gobierno peronista avanzan sobre nuestros derechos, no me quiero ni imaginar lo que serían capaces de hacer con un nuevo gobierno de derecha en funciones.

Desde el espacio de la Intersindical evaluamos la situación de la perspectiva diversa con la que nos encontramos, ya que tenemos trabajadores precarizados, de planta permanente, jeráquicos, profesionales, etc, bajo un punto en común que es que todos somos trabajadores de las comunicaciones. Y cuando analizamos con compañeros y dirigentes el cuadro de situación, todos coincidimos en la misma problemática. Hay una crisis planteada, un orden a imponer que exige estar atento a cualquier propuesta de reforma en puerta que accione en contra del bienestar de nuestros trabajadores.

Lamentablemente la situación descripta es similar en toda la región. El fin de semana tuve la suerte de estar en Paraguay y la problemática de los trabajadores allí es la misma o parecida. Lo mismo en Brasil, en Uruguay y en la mayoría de los pueblos de latinoamerica en donde, como nosotros, se ven en adversidad de flexibilización y precarización laboral. Porque no es lo mismo representar a un trabajador formal que a quien está en la informalidad, ya que no contamos con la mismas herramientas. Entonces ratifico: es muy importante estar atentos y preparados para no permitir un solo avance más que vaya en contra de los intereses de la clase trabajadora.

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