En el marco de un año en donde se avizoran nuevos ajustes para el bolsillo de los trabajadores y trabajadoras del sector, Jorge Castro, Secretario General de UETTEL, Secretario de Finanzas de la CTAA Nacional y  Secretario de Industria en la CNTI, analiza la real gravedad del cuadro de situación actual y los eventuales conflictos que se avecinan.

“No vamos a permitir empresas ricas con salarios de hambre para la clase trabajadora”

El ajuste llegó hace rato

Teniendo en cuenta este nuevo acuerdo que se está por firmar con el FMI y la problemática previa ya existente ¿Cómo imagina que será el grado de conflictividad a enfrentar a partir de ahora y durante el resto del 2022?  

La realidad es que el ajuste ya llegó. Nosotros estamos teniendo serios problemas, ya que las empresas subcontratistas de Telefónica y Telecom le están reduciendo a todas las empresas un 70 por ciento sobre el valor de lo que sería la facturación actual en todo lo que sea el trabajo calificado dentro de las telecomunicaciones. Nosotros no queremos trabajadores pobres y empresas ricas. Todavía no se ha sellado el acuerdo con el FMI y las multinacionales ya han firmado  una reducción del 70 en todo lo que sea pago productivo del sector. Entonces vemos un año muy conflictivo desde el vamos. Lo que habla de un año más que complejo.

A eso se le suma la inflación, paritarias etc…

En el mundo de las telecomunicaciones las subcontrataciones, la tercerización contempla un sueldo básico al que se le suma el porcentual por producción, entonces si arrancamos de la base que a esa producción se le redujo un 70 por ciento y eso le sumamos la inflación estaríamos hablando de una paritaria del 120 por ciento. Agravado por el hecho sabido de que, actualmente, quien se sienta a negociar es la cámara de la construcción, porque allí es donde están encuadrados los  contratos laborales del sector, Es por eso que nos urge la necesidad de pasar a todos los tercerizados al convenio telefónico. En conclusión, el panorama que se aproxima no es nada favorable para la clase trabajadora. No quiero ser apocalíptico pero la realidad es que no observamos nada favorable para los trabajadores en su conjunto…

Entonces…

Entonces la realidad marca que nuestra organización siempre ha dado grandes peleas y grandes luchas y obviamente que nunca nos van a ver  renunciar a las mejoras de nuestros compañeres y menos al de nuestros salarios. Nosotros vamos a pelear por las remuneraciones  como hemos hecho histéricamente y mas allá de lo que marca una paritaria. Nosotros siempre decimos que esa lucha llevada a cabo en las calles es en definitiva nuestras propias paritarias. Intentamos romper todos los techos posibles en pos de que nuestros compañeros estén a la altura de la circunstancias. Nuestros afiliados saben que vamos a plantar pelea  porque está en nuestro ADN pero si debo ser sincero en remarcar que tenemos que estar preparados para tiempos muy complicados y de mucha lucha. Se dio vuelta la taba y luego de años de crecimiento, en cuanto a los avances que veníamos cosechando, tanto en condiciones laborales, salarios, unidades en las empresas como en  capacitaciones, nuevas tecnologías, etc.

Contra el fantasma de los 90

¿A qué se refiere cuando dice que no se pueden admitir salarios de hambre con empresas ricas?

En nuestro país unas de las empresas que más facturan son las de Telecomunicaciones. Lo mismo a nivel mundial. Han quebrado miles de empresa en todo el mundo pero las del área de telecomunicaciones son las que más han facturados y más han crecido. Es decir que nuestros trabajadores deberían ser los mejores pagos y es a la inversa. Si tuviéramos coparticipaciones en las ganancias nuestros compañeros tendrían que andar en Mercedes Benzs, cuando la realidad marca que no pueden ni llenar el tanque de sus autos, aquellos que  tienen suerte de tenerlo.

Todo esto en un contexto de desocupación y falta de trabajo en general…

Exacto. Las empresas se adelantan y la mayoría están firmando nuevos pliegos bajo la presión de saber que si no aceptan la propuesta no tienen más laburo. Y la gente necesita trabajar. A eso es lo que no queremos volver.  Agitar el fantasma de los 90, en donde si querían sostener su trabajo la clase trabajadora se tenía que arrodillar ante los patrones. Por eso  vamos a dar pelea, vamos a clavar el taco  peleando a capa y espada contra las empresas  que pretendan aprovecharse del contexto actual. Porque además sabemos que la plata esta, ya que lo que recaudan las empresas del rubro, no solo en la parte de fibra óptica, también podemos hablar de lo que son las tic, la parte de los celulares, etc. Tenemos casi 50 millones de celulares en Argentina, imagínense si no hay plata para buenos salarios. Los números cierran y por ende exigimos que la distribución de esa riqueza llegue a los bolsillos de nuestros trabajadores. Tanto los tercerizados como los de planta permanente. En ese camino se alistará UETTEL junto al resto de las organizaciones del sector para evitar que lo previsto pase.

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